El día que fui
Finisher:
La verdad es
que podría escribir este texto un millón de veces y cada una de ellas sería
diferente de la otra, pero he pensado en publicar esta, la que realmente
intenta expresar mis sentimientos.
Cuando decidí
crear este blog fue claramente con el propósito de trasladar mi transición
desde las artes marciales hasta el mundo del triatlón de larga distancia y
fundamentalmente convertirme en Ironman Finisher.
Bien, hoy es el
día en el que he llegado a la meta de un Ironman, del DATEV Challenge Roth
2013. La prueba mas famosa de Europa. 3.800 metros de natación 180 kilómetros
de ciclismo y 42,195 kilómetros de carrera a pie en los que la jamás olvidarás
que Roth es la catedral del triatlón.
Como todos
estos eventos, la carrera empieza siempre unos días antes de la salida. Para mí
y gracias a una logística bien organizada comenzó el viernes 12 de julio. Ese
mismo día tome un avión en Heathrow que colocaba en Múnich, ahí cogí un coche
de alquiler y acercó alrededor de las 12p.m. a Núremberg lugar donde establecí
mi residencia durante el fin de semana.
Los primeros
nervios surgen varios días antes, yo era sabedor de que no tenia mucho de lo
que preocuparme y tanto mi entrenador como mi circulo social en Windsor así me
lo recordaban, pero es inevitable que llegue el momento de en el que todas las
cosas se aceleren y las cosas incontrolables te amenacen.
Yo, si un
consejo tengo que dar a alguien que vaya a enfrentarse a algo así es que
intente medir y controlar todo lo posible de controlar, pues cuantas más cosas
estén bajo nuestro control más libertad tendremos a la hora de enfrentarnos a
las aventuras que deparan estos pequeños negocios.
Bueno para mi
lo primero de todo es que el viernes se complico, un avión de Ethiopian
Airlines provoco un retraso en todo Heathrow y a mi me toco dormir poco el
viernes. Llegue con el mismo miedo de una madre con el hijo en Vietnam. Había
metido mi adorable Cervélo P3 en una maleta no rígida y os podéis suponer como
desembale el paquete en cuanto pude.
Una vez en
Núremberg el plan era claro, contactar con Gorka, intentar nadar el sábado a la
mañana, recoger la documentación, preparar las bolsas y colocar la bici en la
T1. A partir de ahí intentar distraerme todo lo posible, disfrutar de Roth, su
gente, el ambiente y descansar e hidratarse adecuadamente.
Los planes
salieron según lo previsto y el sábado pude probar el agua del canal. La
temperatura muy agradable y el sol de justicia hacía prever que esta fuera la
primera carrera en toda mi vida en la que la lluvia la nieve o el frío no
distorsionasen mi cometido, y así fue. Esto es tal y como recuerdo mi primer
Ironman:
El domingo me
levanto a las 4 a.m. y porque sonó la alarma puesto que dormí plácidamente.
Desayuno mientras me voy preparando casi ritualmente, crema, mono, perneras y
sales en los botellines. Aunque parezca mentira y casi sin darme cuenta pese al
atasco y el viaje hasta Roth, me coloco a las 7:23 minutos detrás de la corchea
de salida, mi salida es a las 7:25. Tengo un recuerdo de tener más euforia que
nervios, estoy ansioso por empezar.
Al principio
todo sale bien, mi estrategia es nadar fuerte los primeros 300 metros a 1'25'' -
1'30'' para salir del bolo de pies, lo he entrenado en el Bray Lake de
cerca de mi casa y me siento cómodo haciéndolo, es como un arrastre que me
lleva coger mi ritmo en el agua.
El circuito de
natación consiste en 1500 metros en un sentido, giro de 180º y 1900m, nuevamente180º y 400 metros para encarar la
primera transición por la misma rampa de la salida.
En los primeros
1500m encuentro unos pies fabulosos, decir para la gente que no conoce el
triatlón que el "chupar-rueda" en el agua es incluso mejor que en
bici por lo que todos buscamos encontrar unos pies que nos guíen en nuestro
camino y nos arrastren. Yo me coloco en un grupo de 4 claramente superior al
resto de mi tanda y consigo avanzar cómodo tras ellos. Llegado el primer giro
es donde empiezan los problemas, estoy convencido que por el bolo de gente se
trata que hemos pillado justo en la boya al grupo que salía 5 minutos antes que
nosotros y ahí es donde comienzan mis problemas.
Cuando nado en
aguas abiertas, pese a sentirme cómodo en muchos casos, generalmente cuando
nado en grupos acabo por marearme, es la misma sensación de un mareo en un
barco y como poco pierdo mi ritmo y acabo con el estomago revuelto.
Bueno después
de ese primer giro y faltando 2300m me siento muy mareado y mi ritmo decae
teniendo incluso que frenar en seco en dos ocasiones por nauseas. ( La raíz de
jengibre no funcionó).
Al final 1h13m
para 3.800m. Pulse el "LAP" en la primera boya (1500m) el tiempo era
de 24m48s.
T1. sin prisa
pero sin pausa, es la mejor manera de hacer una transición limpia y rápida, más
teniendo en cuenta lo que supone 1 minuto en un Ironman. Tengo la sensación de
salir a la bici como alma que lleva el diablo, el mareo seguía ahí pero no era
ni la primera ni la segunda vez que me pasaba y sabía que mejoraría, "show
must go on" cantaba Queen en mi cabeza. Empiezo a hidratarme y comer según
estaba en mis planes, para eso llevaba, una "gelera" con hidratos de
carbono, una botella de agua, dos botellas de sales y barritas energéticas
pegadas en el cuadro.
El ritmo muy
bueno, controlo el ritmo para no pasarme de pulsaciones, creo que es el
kilometro 28 a lo largo de terreno favorable donde el mareo del agua me hace
tener nauseas de nuevo. Fue antes de llegar a un pueblo donde vomito por primer
viaje. Tengo el recuerdo que de ser de un grupo de 4-5 en unos 50 metros que
vamos alternado las posiciones. Un triatleta de Oxford es el que se interesa
por mí. al verme bajar la velocidad.
No se si por
amor propio o porqué, pero no recuerdo ni haber bajado de la bici que vuelvo a
estar pedaleando fuerte, en el puerto volvería a ver a los mismos 5
participantes que si bien antes se mantenían fuera de drafting o chupar rueda
(acción prohibida en triatlón de larga distancia) ahora parecen una grupeta
subiendo el puerto. los dejo a unos 25 metros y al final del puerto ya estoy
delante de ellos. Paso a Carol de Hiruki, la animo y me anima, recuerdo decirle
"voy muy bien". Y la verdad vomitar me alivio, me dio esa adrenalina
que necesitaba.
No me atrevo a
tomar nada durante unos kilómetros, es contradictorio puesto que mi cabeza por
un lado sabe que si no come voy a "petar" pero tenía la sabia
sensación que incluso las sales que estoy tomando se me están quedando en la
boca del estomago. Llego al Solarerberg. Me parece la curva 7 del Alpe d'Huez
con la afición sin parar de gritar, es la entrada del puerto donde oigo a
Janire gritarme y me pongo de pie para coger ese kilometro con inercia. Lo subo
sin enterarme realmente.
Bajando me tomo
un gel entero, lo asimilo y bebo agua. Pese a no comer ni la cuarta parte de lo
previsto estoy haciendo mejor tiempo del que tenia en mis planes y si el agua
me a dejado un poco a medias en la bici estoy a tope. Velocidad media bici
0K-37K 34,95km/h. Del 37K-70K 33,46km/h.
A partir de ahí
deje de disfrutar, ese gel que parecía haber entrado perfectamente, el agua y
un trozo de plátano que cogí en un avituallamiento salió por donde había
entrado 5 minutos antes. Es ahí donde me hice Ironman, empecé la segunda vuelta
con la sensación de quien se presenta ante un pelotón de fusilamiento. Sabía
que si comía no me entraba, tenia una acidez de mil demonios y me quedaban
muchas horas de trabajo por delante.
Encontré una
fórmula cerca del kilometro 120-130, lo recuerdo perfectamente porque fue al el
terminar de subir un puerto. Me dolían las piernas y estaba
"apajarado", con la sensación de que me costaba mirar por delante de
mis manos, pegaba fuerte el viento y sabía que me iba a retirar si todo seguía
igual. Creo que no se si por resignación o por sed sujete un botellín con mis
manos mientras iba acoplado y empecé a beber mini sorbitos de un botellín de Isotónico.
Los últimos
Kilómetros de la bici hicieron que mi tiempo final se fuera hasta las 5:36
minutos. Creo que cuando pase de la segunda vuelta a la altura del desvió hacia
Roth mi cuerpo recupero algo de lo que era y en ese momento decidí que si me
tenia que retirar me tendrían que llevar a una ambulancia después.
La maratón. Os
estaría mintiendo si cuando salí a correr pensaba en hacer una maratón, es mas
no tenia ni la menor idea de lo iba a sufrir. En todo momento solo pensaba en
"total te quedan 35 putos kilómetros" esto esta hecho, solo el doble
de lo que llevas, me decía por el 20, llego un punto en el que me dije un par
de horas corriendo es un puto paseo Sergio, ¡animo!
Así conseguí
después de vomitar en el kilómetro 28 que mi mente solo pensara en no caminar.
Ese fue el gran desafío de esta prueba. En ningún momento pretendo justificarme
con este blog, en ningún momento tengo nada que demostrar a nadie, quizás al
único que tengo demostrar siempre es a mi mismo y eso lo hice con creces
sujetando todos mis impulsos por pararme durante ese maratón.
Tengo un vago
recuerdo de muchos momentos de la carrera, recuerdo como Janire corrió conmigo
unos cientos de metros en el kilometro 20. Recuerdo que le dije "maitia,
esto esta hecho, te veo en un rato en la meta, voy a ser Finisher". La
verdad es que llevaba la lección muy aprendida para ese momento, sabía que la
única cosa que podía hacerme parar era “yo mismo” y el único que me iba a hacer
continuar era “yo mismo” también, la clave era no perder la motivación.
Al final sufrí
cada kilómetro, a día de hoy se que pocas cosas me salvaron, la sandía y la
coca cola hicieron que terminara una carrera que tenía perdida. Termine muy
hambriento y recuerdo correr por el bosque de Roth con los ojos entreabiertos porque
tenia sueño. Se que son sensaciones que distan mucho de la salud y el
raciocinio para todos aquellos que jamás os habéis calzado unas zapatillas, pero
para mí esos kilómetros han sido muy importantes.
Al final como
decía al comienzo de este post, la clave de un Ironman es tener el mayor numero
de variables controladas, minimizar los riesgos a cada momento, de manera que
vayas siempre sobrado de recursos, porque es muy probable que el día de la
carrera algún factor controlado falle y tendrás que tirar de todas tus
habilidades para que con esos pequeños "de sobra" te valga para
finalizar lo que en principio iba a ser sencillo.
Yo pensaba
llegar a las 17:25 de la tarde la Roth. después de todo esto llegue a las
19:00. 95 minutos son muchos, dan para muchas cosas, entre ellas podría haber
jugado un partido de fútbol entero y haber descansado cinco minutos. Pero no,
no me dio tiempo para eso, al final los pase corriendo, una experiencia común
para mí.
Si algo ha
cambiado en mi durante estos años en los que me he acercado al triatlón es que entrenar
no es parte de un "que-hacer" sino más bien un momento en el que
pensar mientras corro, mientras pedaleo, mientras nado.
Al final en
Roth fueron once horas y media en las que pensar, en las que emocionarme, rendirme
y expresarme. 11h30m para mucha gente es un buen tiempo, recuerdo estar pasando
gente toda la carrera, el día que me apunte a esta carrera mis expectativas
eran hacerla en 12 horas. A día de hoy tengo sentimientos contrastados.
No quiero
extenderme mucho más, pero os voy a dar mi conclusión más positiva de todo
esto. He sido capaz de enfrentarme a mis miedos, he sido capaz de conseguir un
reto que me ha llevado mucho tiempo y mucho sacrificio en un contexto que los
más cercanos sabéis que no ha sido fácil. A su vez, he sido capaz de vencer la
parte más fundamental de este deporte, el coco, he encontrado nuevos límites en
mi mismo, he luchado contra mi y contra los medios y sinceramente he sido muy
agraciado por como se ha desarrollado todo ya que he vencido en casi todo.
Ahora, me vais
a permitir le ponga un pero. Quizás en esta reflexión sobre la carrera cabe
hablar de las expectativas. Todos vivimos bajo la auto-imposición y en esencia para
mi es bueno, yo hago las cosas porque una vocecita en mi mente me lo cuenta y
es por eso que un día me enfunde el neopreno y me tire al agua, es por eso que
ahora mi vocecita dice: "no has hecho mí carrera" desde luego que
estoy satisfecho con lo conseguido, pero se que ese tiempo esta lejos de lo que
tengo en las piernas.
Voy a volver a
atacar esa distancia antes o después y estoy seguro que volveré a encontrar la
frontera de mis límites.
He aprendido
muchas cosas en este ciclo que lleva preparar un Ironman y si de algo estoy
orgulloso es de todo el trabajo realizado para esta meta. Todos los kilómetros
que soportan cada metro de he recorrido han sido gracias a mi esfuerzo y al de
mi núcleo. Janire, mi familia, Imanol, los Hirukis, los Evo de Windsor, la grupeta del pueblo y sobre todo al
Taekwondo.

Hace un par de
años creaba este blog y lo subtitulaba "El camino que va a llevar a un
taekwondista a ser Ironman". IRONMAN-DO. Un título que resume lo que para
mi ha sido este trayecto, he encontrado en el triatlón una nueva vía para
expresarme como artista marcial.
Os dejo los
datos de mi temporada, seguro que la recordaré siempre.
Gracias a
todos,
Sergio.
@sergigoni
TOTAL:
41 Semanas
383 sesiones de
entrenamiento
571 horas 59
minutos 40 segundos
358.194 Kcal
10.319
Kilómetros
Bike Indoor
76 Sesiones
127 horas 51
minutos 53 segundos
70.670 Kcal
3.118,8
Kilómetros
Ciclismo
Carretera
63 Sesiones
202 horas 22
minutos 05 segundos
129.735 Kcal
5.418,9
Kilómetros
Carrera a pie.
145 Sesiones
150 horas 11
minutos 07 segundos
102.309 Kcal
1.594,7
Kilómetros
Natación
78 Sesiones
71 horas 19
minutos 03 segundos
51.268 Kcal
187,1
Kilómetros (78.400 piscinas)
Extras
13 sesiones de
Yoga + 38 Sesiones contabilizadas de Gimnasio + Fisioterapia + Stretching + 4 puntos de sutura en la cara y un
largo.......etc........